Ciudadanía Metropolitana

Uno de los gran­des desa­fíos que tiene por delante la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires

Una exce­lente expo­si­ción-debate ten­diente a ana­li­zar los desa­fíos del for­ta­le­ci­miento de la ges­tión local en la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires y las pers­pec­ti­vas para la ela­bo­ra­ción de car­tas orgá­ni­cas muni­ci­pa­les, lle­va­ron a cabo los doc­to­res Susana Cam­pari y Leopoldo Fidyka. Fue orga­ni­zado por el Cen­tro de Estu­dios de Gobierno y Polí­ti­cas Públi­cas (CEGOPP).

“Es impor­tante cono­cer el ori­gen y carac­te­rís­ti­cas de los muni­ci­pios de acuerdo con las nor­mas cons­ti­tu­cio­na­les y las moda­li­da­des del desa­rro­llo local, en el marco de los Obje­ti­vos de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (ODS) o Agenda 2030 de las Nacio­nes Uni­das. Tam­bién ana­li­zar la estruc­tura de las car­tas orgá­ni­cas muni­ci­pa­les y las nue­vas temá­ti­cas ins­ti­tu­cio­na­li­za­das, poniendo espe­cial énfa­sis en los pro­ce­sos par­ti­ci­pa­ti­vos”, expu­sie­ron los diser­tan­tes.

Cam­pari, ade­más de abo­gada, es escri­bana, Magís­ter Scien­tia­rum en Admi­nis­tra­ción Pública. Rea­lizó sus estu­dios de grado y pos­grado en la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires y es egre­sada del Curso de Espe­cia­li­za­ción en Ges­tión Local de la OIT, a tra­vés del pro­grama DELNET de Turín, Ita­lia.

Fidyka, por su parte, es Magis­ter en Direc­ción y Ges­tión Pública Local (Uni­ver­si­dad Car­los III, Uni­ver­si­dad Inter­na­cio­nal Menén­dez Pelayo, Unión Ibe­roa­me­ri­cana de Muni­ci­pa­lis­tas). Abo­gado reci­bido en la UBA), es inves­ti­ga­dor, docente y con­sul­tor. Tam­bién coor­di­na­dor gene­ral de ESEIAP (Espa­cio de Estu­dios Inter­dis­ci­pli­na­rios sobre Asun­tos Públi­cos).

Ambos pro­fe­sio­na­les seña­la­ron como gra­vi­tante refle­xio­nar sobre la impor­tan­cia de abor­da­jes con­tex­tua­li­za­dos, inter­dis­ci­pli­na­rios y par­ti­ci­pa­ti­vos de los ins­tru­men­tos nor­ma­ti­vos de la auto­no­mía muni­ci­pal, con énfa­sis en el caso de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires.

“Los gobier­nos loca­les pro­mue­ven el desa­rro­llo, la eco­no­mía local y la pres­ta­ción de los ser­vi­cios públi­cos en armo­nía con las polí­ti­cas y pla­nes nacio­na­les y regio­na­les. El desa­rro­llo local es inter­pre­tado como el resul­tado del deseo de vivir, tra­ba­jar y deci­dir el des­tino de la pro­pia comu­ni­dad terri­to­rial, la nece­si­dad por parte de cierto número de agen­tes socia­les y de pode­res públi­cos loca­les de res­pon­der al desa­fío del desem­pleo y la con­fianza en las peque­ñas dimen­sio­nes”, seña­la­ron.

“El papel pre­pon­de­rante que asu­men los gobier­nos loca­les a par­tir del pro­ceso de la trans­fe­ren­cia de ser­vi­cios nacio­na­les y pro­vin­cia­les resulta un rol que, lejos de esta­bi­li­zarse a tra­vés de los años, se vuelve cada vez más diná­mico y exige la bús­queda de la opti­mi­za­ción cons­tante de la ges­tión.

“De acuerdo con la orga­ni­za­ción fede­ral del estado argen­tino, los gobier­nos muni­ci­pa­les deri­van del ámbito pro­vin­cial y como con­se­cuen­cia de ello, en el país no existe un sis­tema muni­ci­pal único, sino un com­plejo y super­puesto entra­mado local sig­nado por seme­jan­zas y dife­ren­cias, de com­pe­ten­cias, atri­bu­cio­nes, cate­go­rías y moda­li­da­des, que difiere según la pro­vin­cia.

“Por lo tanto, si se observa el mapa jurí­dico ins­titucio­nal del país, con­vi­ven pro­vin­cias donde a sus muni­ci­pios se les reco­noce capa­ci­da­des muy limi­ta­das y otras con plena auto­no­mía local, a pesar del man­dato auto­nó­mico de la Cons­ti­tu­ción Nacio­nal.

“Un caso emble­má­tico en esa direc­ción es la limi­tada auto­no­mía que, la cons­ti­tu­ción de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires otorga a sus muni­ci­pios. Entre los com­po­nen­tes de la auto­no­mía muni­ci­pal, (polí­tica, admi­nis­tra­tiva, eco­nó­mica finan­ciera), se encuen­tra ade­más la ins­ti­tu­cio­nal, la auto­nor­ma­ti­vi­dad cons­ti­tu­yente, enten­dida como la capa­ci­dad para dic­tar a escala local el pro­pio orde­na­miento ins­ti­tu­cio­nal como poder cons­ti­tu­yente deri­vado.

“Allí se ins­cribe la carta orgá­nica muni­ci­pal, norma fun­da­men­tal del muni­ci­pio, ins­tru­mento polí­tico y jurí­dico que posi­bi­lita la fija­ción de una serie de dere­chos y obli­ga­cio­nes, la orga­ni­za­ción de los pode­res y atri­bu­cio­nes muni­ci­pa­les cons­ti­tuye la expre­siónde la plena auto­no­mía de una ciu­dad, es el ins­tru­mento donde se expre­san dere­chos e ins­ti­tu­cio­nes, pero tam­bién valo­res, idea­les, elemen­tos cul­tu­ra­les loca­les.

“Una ver­da­dera ‘cons­ti­tu­ción local’, per­mite la posi­bi­li­dad de pen­sar nor­ma­ti­va­mente ‘en’ la ciu­dad ‘desde’ la ciu­dad, orga­ni­zando la estruc­tura, pode­res y atri­bu­cio­nes muni­ci­pa­les, pero con­jun­ta­mente una opor­tu­ni­dad para reco­no­cer, actua­li­zar y/o expli­ci­tar un con­junto de dere­chos y obli­ga­cio­nes ciu­da­da­nas y linea­mien­tos de polí­ti­cas públi­cas, lo que demanda una amplia cons­truc­ción de con­sen­sos”, seña­la­ron ambos pro­fe­sio­na­les.

Fuente: La Nueva Domingo