Ciudadanía Metropolitana

La Ciudad Próxima: hacia modelos urbanos ciudadanos

Mariano Kampelmacher reflexiona acerca de un nuevo urbanismo, pensado en la noción de Ciudadanos asociada a la Ciudad, con mixtura de usos, y una intensa apropiación del espacio público por los vecinos. Una ciudad de cercanía, próxima.

 

“Cada modo de locomoción genera una forma de urbanización” sostenía Cerdá[1] en 1867, en su teoría general de la urbanización.

Esta afirmación, sumada a los efectos de las migraciones del campo a la ciudad impulsadas por las sucesivas revoluciones industriales, van a dar lugar a la tipología urbana imperante durante el siglo XXI: las regiones metropolitanas.

Al ser nodos de una economía globalizada y contar con el atractivo de una mayor oferta de trabajo y servicios, al tiempo que se han consolidado como centros de innovación y conocimiento, las metrópolis han tenido un crecimiento vertiginoso desde mediados del siglo XX.

Pero al mismo tiempo, las ciudades son las responsables del 70% de las emisiones de GEI, por lo que es crucial analizar el impacto de los modelos urbanos predominantes. En particular, en América Latina, donde el crecimiento de las metrópolis ha carecido en gran parte de planificación estatal y a expensas del espacio público, ya que los automóviles son los que más espacio físico ocupan en relación a la gente que transportan, y a pesar de estar estacionados el 95% del tiempo. Además, son los menos eficientes: utilizan demasiada energía para mover a una persona (70 kg), porque la mayor parte se usa para moverse a sí mismo (1000 kg).

En la actualidad nos encontramos frente a desafíos no lineales para abordar realidades más complejas, es decir, agregar carriles no es una solución al tráfico, sino el incremento del caudal del mismo problema. Hoy en día, los costos a los que nos enfrentamos redefinen la forma de hacer urbanismo: el crecimiento demográfico desigual y la gentrificación, migración intensificada hacia sectores menos preparados para el crecimiento, consumo masivo de recursos y generación de residuos, y una transición climática por encima de niveles que no hemos visto previamente.

El paradigma más reciente, en este sentido, se denomina ciudades de 15 minutos, por la idea de proximidad, donde la mayoría de las actividades de las personas (escuelas, parques, clubes, mercados, servicios, salud) estén en un radio de caminata de 15 minutos desde su casa. Para que esto sea posible, es necesario planificar cierta densidad en edificios de 4 o 5 pisos, donde haya más oferta, variedad y demanda potencial; y un uso del suelo mixto, es decir con actividades que el ciudadano usa a diario en las plantas bajas residenciales y evitar la centralización de usos.

Peatón vs. Ciudadano

 Diseñar calles y avenidas priorizando las necesidades de los vehículos trae como consecuencia la reducción de las dimensiones y el empobrecimiento de los espacios ciudadanos. Suprimiendo la comodidad hasta transformarlo en un lugar exclusivo de la movilidad [Peatón es una categorización de movilidad]. Por lo que es necesario equilibrar la superficie destinada para automóviles y los espacios ciudadanos, apoyada por una mayor eficiencia del sistema de transporte público.  

 Al formular el espacio público (vereda – calle – vereda) en relación a la comodidad del automóvil, el mismo termina siendo una mera medida de seguridad: El lugar para caminar, y el lugar para conducir. Ahí es donde es interesante repensar la cuestión de prioridades: Prioridad peatón sigue respondiendo a una forma de movilidad. Y toda la señalética urbana tiene que ver con evitar accidentes, que el peatón no se meta en el camino del automóvil. (cruce por aquí, semáforo verde allá, mire hacia ambos lados al cruzar, etc).

 Vale decir que la ciudad es, cuando hay espacio público, cuando hay conflicto de intereses y cuando se genera mixtura. Estas ideas tienen que ver con poner el foco en las actividades sociales y el hecho de la proximidad en el espacio público urbano, que provee mayores posibilidades que los centros comerciales privados, para que los miembros de una sociedad se expresen.

 El hecho de que todos los grupos sociales, independientemente de su condición etaria, social o económica, puedan encontrarse en el espacio urbano mientras desarrollan su vida diaria es un testimonio de su importancia

 La Ciudad Próxima

Las ciudades de 15 minutos plantean la idea de la proximidad como base para un entorno urbano sostenible y equitativo, buscando que los ciudadanos accedan a sus necesidades diarias (trabajo, salud, educación y ocio) a distancias de desplazamiento breves, y esto redefine la relación entre el espacio público y la vida urbana.

En ese sentido es clave repensar el espacio público no sólo como un espacio de tránsito, sino como un espacio de permanencia.

Resignificar la relación entre el espacio público y privado permite pensarlos como un lugar común, que funciona como punto de encuentro entre diversos intereses, donde a través de intervenciones de alto impacto y pocos recursos, se pueden realizar eventos culturales, solidarios y ambientalmente saludables. Esto promueve un enfoque dedicado a la producción de ciudad con una renovación discursiva y programática, y propone modelos más sostenibles universalmente, donde los ciudadanos pueden encontrarse, interactuar, habitar, descubrir, compartir, (des)aprender y transformar los modos de transición hacia nuevas formas de construcción y cuidado del mundo.

Para ello es necesaria la consolidación de una red de centralidades, basada en un modelo Institucional, de carácter metropolitano, de gestión asociada, participativa y flexible, que integre los intereses particulares de la sociedad y los intereses colectivos del estado, orientada hacia la co-responsabilidad en la planificación y manejo del espacio común urbano.

  Esta idea debe articularse con una agenda de políticas públicas co-creadas, que busque promover la utilización del espacio urbano las 24 hs., con intención de aumentar la oferta de servicios y atender la demanda de empleo, al realizar eventos público-privados en contacto directo con la escala barrial, urbana y metropolitana, y, en consecuencia, tener una ciudad más segura.

En Conclusión, es importante repensar en modelos urbanos más ecológicos, planificándose compactos, complejos, eficientes y cohesionados socialmente, con base en la proximidad y la participación entre los distintos actores locales para conformar una red distribuida de ciudades próximas, que potencie su convivencia, haciendo del espacio urbano un lugar más seguro, más cuidado y más valioso para sus habitantes.

 

Mariano Kampelmacher/Ciudadanía Metropolitana – MATE

 

[1] Ildefonso Cerdá fue un ingeniero, jurista y político catalán, considerado uno de los pioneros del urbanismo moderno.